Historia de Asturias, historia

No está muy claro quiénes eran los astures. Pudieron ser gentes que vivieran antes que los celtas y que luego se juntaron con ellos. Como los castros del Norte son circulares y las casas celtas del resto de la Península son cuadradas, es por lo que parece que los astures son anteriores a los pueblos celtas.
Según los romanos, los astures, eran fuertes y rudos, valientes y malhumorados, se alimentaban de bellotas y castañas, carne de cabra y cerdo, además de lo que podían cazar.

La historia en Asturias

Los romanos

En el siglo III a. de C. llegan los romanos a la Península. Después de dos siglos llegan a estas tierras y durante más de diez años luchan contra los astures, cántabros y galaicos. Finalmente el Emperador Augusto los somete.
Los romanos nos dejan mucha huella. Su interés principal eran los metales. Aun así hay restos de su estancia en varios lugares. Las termas y murallas de Gijón son un ejemplo. Nombres de origen romano son los terminados en -ana, como Cornellana y Cabruñana.

Los bárbaros

Los pueblos bárbaros llegan a la Península en el año 409. Después de dos años de lucha contra los romanos, estos pueblos se reparten todo el territorio.
Años más tarde, otro pueblo bárbaro, los visigodos, se hacen dueños de toda la Península y el rey Leovigildo declara la unidad de todos los pueblos.
Al igual que con los romanos, los astures tuvieron poca relación con los visigodos.

Los árabes

Entran en la Península en el siglo VIII. Asturias se convierte en refugio de los visigodos, que escapan del avance de los árabes.
Guerreros astures, al mando de Pelayo, luchan contra los árabes, a los que vencen en Covadonga. Comienza así la Reconquista.

El reino asturiano

Es el primero de los reinos de la Reconquista. Abarca desde Pelayo hasta Alfonso III.
Tuvo como primera capital a Cangas de Onís, siendo trasladada a Oviedo eb tiempos de Alfonso II.
Durante más de dos siglos el reino asturiano se fue extendiendo hasta llegar al río Duero.
Los reyes más destacados son Alfonso II y Ramino I, constructores de los edificios del llamado arte asturiano.

En el siglo X, se trasladó la corte de Oviedo a León, y el reino pasó a denominarse Reino de León, posteriormente, a mediados del siglo XI, se creó el Reino de Castilla y León, del que Asturias era una provincia más. A finales del siglo XIV se creó el título de Principado de Asturias, sin que ello significase la separación de Asturias de la Corona de Castilla y León.

Edad Moderna

Durante la Edad Moderna, Asturias nos ofrece la imagen de una región esencialmente agrícola y ganadera, con una clase media de hidalgos y eclesiásticos. Pero en general vive bastante alejada, geográfica, política y socialmente, del resto del país y del ritmo de vida de la Corte de Madrid.

Tiene capital importancia para el desarrollo de la región, la fundación de la Universidad de Oviedo en el año 1608.

Edad Contemporánea

A finales del siglo XVIII vuelve a resurgir Asturias en la historia. Jovellanos funda el Instituto Asturiano para que Asturias se modernice.
Interviene activamente en la guerra contra los franceses.
Con la instrustrialización se forma una población que vive más los problemas de los obreros.
Importante es “La Revolución de 1934” en contra del gobierno.
También en la guerra civil de 1936 Asturias tuvo una participación destacada.

Los astures, según los historiadores romanos :

Los historiadores romanos nos han contado cómo eran los astures, aunque no olvidemos que hablan de un pueblo enemigo y, por tanto, resaltan lo más negativo.
Nos los describen como hombres sobrios, de dureza y rabia bestial. Eran poco sociales, quizá debido a su aislamiento con respecto a otros pueblos, y de muy mal humor.
En cuanto a los hombres, se dice que comían sobre unos bancos construidos a los largo de las paredes de sus cabañas. Los alimentos se los iban pasando de mano en mano y es de suponer que se lo irían comiendo a mordisco limpio.
Los hombres iban vestidos de negro, llevando encima el “sago”, especie de manto o saga de lana con el que dormían en sus lechos de paja. Las mujeres vestían de negro, pero adornaban sus ropas con flores; cubrían sus cabezas con velos apoyados en unos extraños artilugios de hierro.
Los guerreros llevaban en el casco algo semejante a tres antenas. Utilizaban puñales cortos, espadas anchas y cortas, lanzas largas, venablos y pequeños escudos circulares. Luchaban tanto hombres como mujeres. Éstas con tanta valentía y ferocidad como ellos. Eran también las mujeres las que cultivaban la tierra.